La ingente amonedación de Probo contrasta enormemente con la monotonía de los tipos de sus predecesores Tácito y Floriano. Son variadísimos sus reversos, muchísimos los cuños que se tallaron y emplearon, con sus marcas de control delimitando las series de emisión. En el anverso, se utilizó una gran diversidad de inscripciones, y el busto imperial se trató con numerosas vairantes. Por ello, no nos extraña la afirmación recogida por Percy H. Webb (Roman Imperial Coinage, Vol V, part. II) de que un sólo coleccionista llegó a reunir 10.000 monedas de este emperador diferentes en algún detalle. El propio Cohen se mostró incapaz de sistematizar todo el monetario de este reinado, pues necesitaria dedicarle un tomo entero.
El material numismático proporcionado por el reinado de Probo es el más numeroso de toda la historia romana, por ello el estudio de sus monedas abre constantemente campos nuevos y los trabajos publicados distan aún mucho de agotar el tema. Daremos, a continuación, en las sucesivas actualizaciones de este blog, unas pequeñas pinceladas sobre cada uno de los talleres en los que se materializó ese ingente monetario.
Taller de Roma
Este taller acuñó aureos, quinarios de oro (pocos), antoninianos, medallones, denarios (muy pocos), algunos quinarios de las series de plata, y casi todos los escasos bronces del reinado. El taller funcionó con siete oficinas y produjo las series más extensas y variadas, con flan, por regla general, de menor diámetro que en los otros talleres.
Su estilo es muy particular. El busto está, en general, ricamente engalanado, sea portando una toga consular, sea provisto de una armadura y un escudo. La talla de la cabeza es pequeña y la decoración del torso gira hacia delante. El grabado de las letras de la titulación es frecuentemente grande, pero los titulos empleados son amenudo los más cortos (IMP PROBVS AVG y PROBVS PF AVG, aunque no sólo estos).
Emisiones:
La primera emisión, que el RIC atribuye a la ceca de Siscia, utilizó los tipos de reverso de la última emisión de Floriano. La marca XXI, que parece indicar el contenido en plata de la moneda, está presente en ella. La segunda emisión se inaugura con muy bellos reversos, como el emperador en una cuádriga , tipos estos que serán utilizados, en su mayoría, hasta el fin del reinado.
Desde un punto de vista cuantitativo, la importancia de las emisiones es media y relativamente constante, salvo por la sexta emisión que representa por ella sola más del 50 % de la producción. Esta sexta emisión coincidió con la presencia del emperador en Roma y con su triunfo por las calles de la Urbs. Los bustos y los reversos presentes en las monedas acuñadas para esta ocasión son notables.

De la última emisión nos hemos ocupado en la entrada "la serie AEQVITI de Roma".